Si
bien no muy distinguida ya era conocida en el medio por su
histrionismo al pedir ayuda constantemente a su hermano, quien pese a
ocupar importantes cargos, jamás le dio vergüenza de cuidarla como
una hija. Ciertamente no era agraciada, convirtiéndose en fuente de
burlas por su belleza escuálida; sin embargo, parece que el viejo
refrán de "la suerte de la fea las bonitas las desean"
cobró vida en la historia de esta mujer.
Siempre
mostró una habilidad única para manipular a los demás,
reflejando una correcta y ejemplar conducta; mientras que la realidad
se condujera por carriles de artimañas, astucias, malicias,
intereses y egoísmo.
Por
guía de su hermano conoció al que fue su novio: Un hombre culto, de
trato agradable y con una presentación intachable que guardaba
coherencia con su linda belleza. Era en cierta forma una pareja nada
concordante, que por años mantuvo una relación gracias a los
sacrificios de paciencia y amor que prodigara ese príncipe de
ensueños.
En
aquella oportunidad, como era de costumbre, el la llevó a pasear por
la costanera en donde más que observar el mar, ella le saltaban los
ojos al ver lo ordinario de la forma de ser de los marineros, de sus
músculos, de su físico y de la forma airada de expresar sin tabúes
sus deseos; todo lo contrario a lo que representaba su pareja. Al
llegar donde atracaban los barcos, le preguntaron a ese marinero que, por su vestimenta y tatuaje, tenía pinta de haber sido de la fuerza
naval o guarda costa, la hora de llegada de los grandes cruceros,
siendo este saludo el inicio de una larga conversación que se
trasladó a una local de bebidas hasta horas de la madrugada.
Contar
los pormenores de esa reunión haría interminable este escrito;
pero podría deducirse que la mujer seguramente haya sentido
atracción por el marinero; aunque también puede suponerse, con poca
credibilidad, que ella guardó sus ojos saltones solo para su novio.
Lo importante de acotar es que de esa reunión informal se organizó
un paseo en un pequeño barco hacia unas islas no muy lejanas.
Obviamente el designado para conducir la embarcación era el
marinero, adquiriendo de esta forma más protagonismo.
Llegado
el día y la hora zarparon con buen tiempo. Fue un viaje en el que el
marinero hacía galas de sus destrezas de manejar el barco aumentando
la velocidad y haciendo bruscos giros que impresionaban a la mujer
mientras generaban ganas de vomitar a su novio.
Es
en este punto donde se cuenta la más extraña e inverosímil
anécdota que marcaría sus vidas. Aproximándose a las islas, el
marinero recibe un disparo a lo lejos, desde tierra, que lo tira al
piso del barco, debiendo retomar la embarcación mal herido con ayuda
de la mujer, emprendiendo el regreso raudamente, mientras que su
novio quedaba estupefacto y atónito en una silla del barco.
Esa
fue la información que transmitieron a los guarda costa y al
hospital donde fue atendido el marinero; aunque muchos
esparcieron rumores de que realmente lo que sucedió fue un accidente
por una escena de celos en el que el novio tomó una arma que estaba
guardada en la embarcación y le disparó al marinero al ver una
escena cruda que le partió el corazón. Nunca vamos a saber la
verdad; pero lo que si es cierto, es que ella se quedó mañana,
tarde y noche de compañía del marinero en el hospital por más de
tres (3) meses.
Esa
prolongada compañía generó que la relación de noviazgo, si ya no
se había roto, se rompiera definitivamente y, no solo eso, según
dice la mujer fue cuando apenas comenzó a sentir atracción por el
marinero, lo que condujo a que iniciara con este una nueva relación
que fue punto de lanza para chismes y rumores más graves.
Algunos
allegados decían que la mujer mostraba un abultamiento de la barriga
y cambios bruscos en la figura, que se evidenciaban por su extrema
delgadez; sin embargo, ella negaba rotundamente tales versiones.
Con
el tiempo se formalizó la nueva pareja, que apenas se dejaban ver en
público y, aun vivían en sus propias casas, hasta que un hecho
inusual y bastante extraño ocurrió: Justo a los nueves meses de
aquel trágico viaje, al abrir la puerta de su casa el marinero notó
que habían dejado abandonado un bebe en una cesta, por lo que, según
el, no tuvo más remedio que pedirle a su novia que viniera a vivir
con el para adoptar a ese niño, que también, por extrañas
circunstancias, a medida que fue creciendo mostró un extremo
parecido al marinero. Pareciera que las piezas están desordenadas y
solo basta armarlas para descubrir la verdad de los hechos.
Al
transcurrir el tiempo la mujer no perdió sus habilidades de
manipulación y el arte para acomodarse al mejor postor, aunque
siempre volviera con el marinero. En especial apareció en sus vidas
un hombre fornido, de aspecto ordinario, de risa soez al que ella no
le era indiferente; es más, cuando la galanteaba, ella más lo
azusaba y sólo cuando observaba que éste la presionaba demasiado,
pedía auxilio a su marinero señalándole que le había faltado el
respeto, lo que generaba interminables riñas y golpes entre los
hombres. La astucia de la mujer se contraponía a la ingenuidad del
marinero.
En
una ocasión la mujer organizó un largo viaje supuestamente para
visitar sola a sus padres en otro pais, que tardó 4 años, en el que
sólo se comunicaba con su novio por cartas y al final del cual
regresó con tres sobrinos (trillizos) siendo que siempre dijo que
era hija única, sin hermanos.
Lo
que es la vida, vemos lo que queremos ver; sin embargo, no observamos
lo evidente de la realidad. Todos vimos que era una mujer rebuscona,
maliciosa, interesada astuta y farsante; pero nunca le hicimos un
juicio de moral por que nos interesaba ver más las peleas entre los
hombres. Es lamentable que se sigan matando por esta clase de arpías
con toda impunidad a través de las generaciones.
¿A
qué se debe este relato corto sin profundidad? A la incógnita de
desentrañar ¿quién es el padre de cocoliso? Si, Cocoliso,
de Popeye,
el mismo de
la tira cómica. Muchos podrán reírse de semejante problema que le
acarrea una perdida de tiempo al leer este escrito a este punto, no
menor al mio; razón por lo que
solidariamente volvemos a la niñez siendo adultos y resolvemos este
misterio.
Ya
a lo largo de este escrito con
tintes y agregados literarios hemos
dado la respuesta.
Efectivamente
Olivia era una mujer saltonsita y no solo de ojos. Veamos que ocurrió
a lo largo del tiempo en la vida de estos personajes
La
primera aparición de Popeye fue el 17
de enero de 1929 como
un personaje secundario de la tira cómica de Segar Thimble
Theater,
la cual era publicada desde 1919 en
el periódico The
New York Evening Journal.
La tira era protagonizada por Oliva Olivo, su hermano Castor Olivo y
el novio de ella, Ham Gravy. Popeye fue contratado originalmente
por Castor y Ham para pilotar el barco que los ayudaría a cazar una
gallina mágica. Semanas después, mientras viajaban de vuelta,
Popeye recibe un disparo, pero la gallina le otorga fuerza
sobrehumana como respuesta a sus cuidados. Aunque el personaje iba a
tener un carácter temporal en la historia, su popularidad fue
aumentando con el paso del tiempo y se transformó en el protagonista
de la tira cómica. Además, Olivia dejó a Ham para convertirse en
la nueva novia de Popeye.
En
ese tiempo de moralismo extremo se encontraba prohibido en Estados
Unidos, sugerir en las tiras cómicas que los protagonistas pudieran
tener hijos como consecuencia de un enamoramiento, divorcio
y menos infidelidades. De esa forma los libretistas y autores jugaban
con los simbolismos y con las metáforas. Antes
de mencionar hijos, preferían mencionar sobrinos, como es el caso de
Tio Rico y el Pato Donald. Es
claro que lo que quería decir el autor
de la tira cómica y así lo ratificó en entrevista posterior, fue
que Olivia, su antiguo novio y Popeye tuvieron un altercado por celos
en la embarcación.
En 1933,
Popeye recibió un bebé por correspondencia, al cual adoptó y
bautizó Cocoliso (por la ausencia de cabello), fíjese
que dice por correspondencia porque estaba prohibido mencionar otra
forma de tener hijos en las tiras cómicas en ese tiempo; pero es su
hijo engendrado con Olivia.
Otros
personajes regulares dentro de la tira cómica fueron Pilón, un
vividor glotón y amante de las hamburguesas;
George W. Geezil, un zapatero barbudo que no se llevaba bien con
Pilón, y Eugene
the Jeep,
un animal amarillo traído de África.
Además estaba la Bruja del mar (última bruja sobre la tierra) y
Alice the Goon, su secuaz.
La
tira cómica presentaba ciertas diferencias con las series animadas.
Las historias eran más complejas, con varios personajes que no
aparecieron en los dibujos animados (el rey Blozo, por ejemplo). El
uso de la espinaca no
era muy habitual y Bluto solo tuvo una aparición; sin
embargo, en
la
serie animada era un protagonista secundario permanente,
del que sea de paso Olivia se enamoraba y desenamoraba con la misma
facilidad.
Segar firmaba las primeras tiras cómicas con un cigarrillo,
debido a que su apellido era un homófono de
"cigar" (cigarrillo en inglés).
Thimble
Theater se
convirtió en una de las tiras cómicas más populares de King
Features durante los años
30 y
continuó siendo publicada durante décadas. Tras la muerte de Segar
en 1938,
la tira cómica pasó a estar a cargo de varios artistas. En los años
50 fue creado un derivado titulado Popeye
el marino.
Debido a la popularidad creciente del personaje, Thimble
Theater cambió
su nombre a Thimble
Theater Starring Popeye en
los años 1960, y finalmente a Popeye en
los años 70.